4 mitos de la sastrería que jamás te habían contado

por | Jun 8, 2020 | Sin categoría

El gremio artesano de sastres y modistas es un misterio para muchos. A pesar de ser uno de los oficios más antiguos que existen, se trata de un mundo desconocido para los más jóvenes de la casa. En este artículo El Rincón de Costura desmitificará algunos de los saberes populares acerca de este legendario oficio. Cuatro curiosidades que jamás te habían contado sobre el arte de la sastrería.

1. Sastrería industrial y artesanal.

 

Un error muy común es asociar un traje confeccionado de precio elevado con la sastrería artesanal y una confección económica con la sastrería industrial. Ambas técnicas tienen sus características y ventajas. Puedes encontrar perfectamente una prenda con un coste de mil euros procedente de una sastrería industrial y viceversa. 

La sastrería tradicional o artesanal es aquella en la que el sastre realiza todo el proceso desde tomar las medidas hasta meter las prendas en la bolsa para entregarlo al cliente. Todo el proceso pasa por las manos y la aguja del sastre. El hecho de ofrecer una elaboración manual de las prendas permite personalizar completamente el patrón de costura y adaptarlo cómodamente a las necesidades del cliente. El sastre ofrece una calidad en los detalles de la prenda inigualable y un estilo a la hora de hacer los trajes influenciado por su propia personalidad.

En cambio, en la sastrería industrial o “made to measure”, el cliente se prueba una prenda  sobre la cual se le toman las medidas pero con el inconveniente de que la próxima prueba será ya con la prenda confeccionada y terminada sin pasar por las distintas fases de la prenda hecha a mano. Se trata por lo tanto de la personalización de patrones y detalles en base a una selección ya acotada. Lo que podría caracterizar fundamentalmente a este tipo de sastrería es su carácter económico en contraposición a la exclusividad de la sastrería tradicional.

4 mitos de la sastrería que jamás te habían contado

2. El auténtico oficio de un sastre.

Incorrectamente se suele nombrar sastre a toda persona que desempeña funciones relativas al mundo del patronaje, que sabe coser o que posee nociones básicas de moda. Sin embargo, el oficio de sastre se le atribuye exclusivamente al profesional que sabe como cortar, coser y probar. 

En el caso de la sastrería industrial, el sastre será aquella persona que te medirá y probará la prenda para pasar los datos al taller que será quien te confeccione el traje.

3. Todo un sector empresarial dedicado a la sastrería.

Generalmente se localiza al gremio de la sastrería en un único taller especializado en el que situamos a modistas, sastres, costureros etc. Sin embargo, nos hallamos ante todo un sector de empresas afines que trabajan para esta industria como son las peleterías, la abogacía u orfebres que ofrecen sus servicios a este gremio.

Las peleterías son todas aquellas empresas dedicadas a la elaboración de indumentaria, cuero y piel animal. Es probablemente la forma más antigua de elaboración de indumentaria, remontándose a la prehistoria. 

4. ¿El sastre, concepto novedoso o tradicional? 

En los últimos años el cine ha retratado la vida de muchos sastres famosos y ha modernizado el concepto tanto que las academias profesionales dedicadas a la formación en el patronaje y la sastrería han proliferado notablemente y se han vuelto muy populares entre los jóvenes. 

En cambio, este oficio se remonta a la época medieval. Desde 1247 el gremio artesano de sastres y modistas ha tenido actividad por lo que es una de las organizaciones económicas y sociales más antiguas en toda España.

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Los sastres pueden hacer maravillas con solo una prenda. ¿Crees que podrías ser un buen aprendiz de sastre? ¡Infórmate acerca de este arte y empieza a confeccionar tus propias prendas!

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